Julio César Aguilar

Retorna el cantor

Otra vez
la palabra sabe
a fruta de un espléndido huerto
donde la poesía
es un fruto más de amor. Otra vez
la palabra abriendo
del destino sus puertas. Otra vez la poesía.
Otra vez el amor.

El poema lo hacía la tarde

Invierno
era, cómo
olvidarlo. La brisa
bañaba el perfil
de la tarde y un sol tibio
a acariciar venía
las hierbas del campo. El poema
lo hacía la tarde. Con su callada alegría
rimaba la claridad
con la música
que de los árboles emanaba. Tan felices
éramos en los días
aquellos, que todavía esa felicidad
pervive en las cosas
pequeñas y en los misterios
que, sólo por su fulgor, son
en realidad alumbrados.

La parábola de la rosa

Eternizada rosa
en el instante mismo
de la contemplación.
De la tierra
los dones
dan
su hálito
al que mira
y todo el entorno fulgura
como un sol amable.
Enamorada
rosa
del sol
y del aire. El agua
sus pétalos roza
y la rosa al amor
se abre
en su estancia
de amorosa tierra. Canta
la rosa que baila
bajo el abrazo del viento.
Con la luz canta
y cantando
su vida
se va.

Julio César Aguilar
Jalisco México, radicado en Texas, EEUU.

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