Emprender el viaje de regreso para los originarios es la vuelta a la raíz, a la lengua, a la comunidad, a la memoria. Se empieza escribiendo en castellano o en inglés, con el paso del tiempo se recupera la lengua materna, la lengua de los ancestros y se comienza allí con la auto traducción o con la reinterpretación en clave indígena de lo que se escribe. Ahora bien, este camino de vuelta a la cultura, es un proceso que generalmente lleva toda la vida y casi nunca se da en los mismos términos en todos los casos, más bien tiene las variaciones propias de cualquier existencia periférica, por fuera de los estereotipos occidentales. De la misma manera que toda historia de colonización porta sus singularidades, y su particular teatro de operaciones, aunque el trasfondo, sea en definitiva el mismo, a saber, la expansión capitalista.
Si nuestra gente en general, no habla la lengua indígena, o la habla solo en ciertas circunstancias, e inclusive muchas de esas situaciones son o debieran ser, secretas con eso también tienen que ver los usos de las lenguas heredadas, con la preservación, con el secreto, con mantener a resguardo algo de la cultura para que no sea colonizado o saqueado o apropiado absolutamente todo; entonces, ¿en qué lengua escriben les autores indígenas? Puede decirse que si bien hay algunas excepciones, por lo general bilingües, traducidas o autotraducidas incluso, la literatura indígena más frecuentemente poesía que narrativa, se escribe en la lengua hegemónica.
Esto se debe simplemente al hecho bastante pragmático y triste, pero real, de que les autores indígenas son/somos sobrevivientes de un genocidio, o de varios, nacen/nacemos en la diáspora no siempre, pero sí la mayoría de las veces, son/somos portadores de identidades escondidas, herederos de historias contadas a la mitad, de verdades que necesitamos reconstruir, hablantes de dos o tres lenguas, o de una media lengua, que suele ser el criollo o el pidgin de las orillas de las ciudades, o de fuera de las comunidades de origen.
Así como no hay autores contemporáneos monolingües indígenas sería imposible que escriban/escribamos reproduciendo géneros occidentales y mantengan/mantengamos relación con el mercado editorial si solamente hablaran/habláramos en lengua originaria, por eso no acuerdo del todo _casi en nada con la noción de literatura en lenguas indígenas, me parece forzada, quizás desde el laboratorio lingüístico de algunas universidades, aunque hay excepciones, pero son pocas. Que la obra de un autor en particular resuene más en ferias del libro internacionales que la de otros, no es casi en nada representativo de la actividad real cultural, literaria, diplomática que dicho autor tenga para con el territorio / pueblo indígena al que pertenece, sino que muchas veces, por el contrario, de lo que da cuenta más bien es de recortes editoriales acotados propaganda o publicidad de lo que en los pueblos originarios llamamos, precisamente, luchas territoriales.
Para ilustrar esta cuestión sobra solo con dar cuenta de que hay apenas un par de escritores indígenas que han ganado grandes premios literarios, y no por falta de mérito, sino debido al racismo institucional. Incluso hay distancia de décadas entre esos premios, vean sino la nómina de ganadores del Pullitzer tarea para el hogar. En Academias de la lengua, apenas dos hombres indígenas: Chihuailaf en Chile, y Krenak en Brasil. Las ferias del libro además de todo, con alguna excepción, en general, hacen gala de un mal del que supuestamente nos hemos librado hace mucho tiempo pero en realidad, no: el tutelaje, siempre hay blancos presentando a poetas indígenas, que sorpresivamente producen obra pero aparentemente no análisis de su propia obra y del propio medio donde ella se ha generado. Otro tanto sucede con quienes tienen la capacidad material de editar: editoriales blancas, con casi ninguna excepción, cuando la hay, no obtienen acceso a ferias del libro o festivales de literatura importantes. Como si la invisibilización y la negación de la literatura de nuestros pueblos en los espacios de cultura ligada a lo oficial fuera, algo que no estuvieran dispuestos a negociar el academicismo, ni el editorialismo, ni el pachamamismo blanco de ningún modo, una práctica recurrente, naturalizada.
Aquí vuelvo a nociones de Averbach, siempre, la profe de Literatura de pueblos originarios amerindios; y Bhabha; algunas observaciones como casi editora decepcionada de esa fauna; y experiencias como militante afro_indígena de casi veinte años…
Por Melina Sánchez
Docente y Comunicadora Afroindígena.

Antonio Canio López
(Libro escrito en Mapuzungun 1987)
Melina Sánchez docente y comunicadora afroindígena. Militante de pueblos originarios desde cuando decir eso en Buenos Aires causaba risa entre los que oían. Profesora de literatura en escuelas secundarias. Cursa la carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires. Estudia, recopila y difunde literaturas indígenas actuales. Dicta el Taller de poesía indígena latinoamericana actual hace varios años, como diez. Ha colaborado en distintos medios de prensa alternativos: ANRED, ANCAP, Tramas, El Tintero de Salta, Feminopraxis, Kaos en la red. A cargo de la sección de Poesía indígena de América en la Revista Taller Igitur. Publicó poemas, reseñas y ensayos en distintas revistas literarias: Revista L.A.L.T., Revista Apóstrofe, Revista Anestesia, Carta abierta, Revista Extrañas Noches, Revista Sputnik, Revista Raíces El coloquio de los perros, Cinocéfalo. Participó de la antología y fanzine MIGRATIONS & MOVEMENTS. FALA ZINE. Fue una de las artistas seleccionadas para formar parte del 6to Festival Cuirpoétikas, de la Ciudad de Guatemala.