Damián Andreñuk

Golpe de sombras

Conozco el dolor de quemarse en la intemperie.
La ceguera que se gesta en el confort.
El fuego voraz de la lujuria
que lo devora todo.
Los palacios etéreos que construye el enamoramiento.

La abundancia verdadera con sólo dos manzanas.
El cielo prometido en los ojos de un bebé.
El potente susurro de los astros.

Los gritos azules de la rebeldía.
El instante dorado en que nace el amor.
El gris hartazgo de vicios inútiles.

Conozco la violencia incontrolable
de duras obsesiones.
La traición
como un golpe de sombras.
Vidas malogradas
donde siempre es de noche.

El alma de los lirios

Tiene la risa invencible
de quienes conectan con el alma de los lirios.

Le nace habitualmente una infancia repentina.

Es majestuosa y resuelta
como un águila dorada.

2

Lejos de su piel los maleficios de este mundo
llegan como abejas o constelaciones.

Lejos del refugio de su femineidad
un valle infectado y claroscuro
acecha con ojos de serpiente.

Lejos del milagro de su abrazo
el cielo se clausura con una orquídea enferma
y sangra la inocencia en un aullido.

Lejos de su luz el tiempo vuelve.

Memento mori dixit

Una aventura agridulce hacia la desnudez total.
Un reino de carne y caprichos y apariencia.
Un reino falaz y transitorio y completamente secuestrado.
Un reino-desafío donde las heridas filtran luz.
Donde la inocencia es extranjera.
Algo toca el interior y se queda por siempre.
Todo lo irreal va camino a la ceniza.

Un sueño sin control en un valle con brujos en la sombra
que vierten sus venenos.
El fuego de la finitud arranca lo superfluo
y los pudores tontos.
Se necesita mucha fuerza para vivir con sensibilidad en este mundo.

Un viaje milagroso entre luciérnagas y tiburones.

Damián Andreñuk
Argentina

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